<p>Si todavía usas uno de los primeros Kindle, Amazon acaba de poner fecha de caducidad al dispositivo. La compañía ha empezado a enviar correos electrónicos a los propietarios de estos modelos para avisarles de que el 20 de mayo dejará de dar soporte a todos los lectores electrónicos y tabletas Fire fabricados en 2012 o antes.</p>
A partir del 20 de mayo, los lectores electrónicos y tabletas Fire anteriores a 2013 perderán el acceso a la tienda Kindle. Amazon ofrecerá un 20% de descuento a los afectados para que se pasen a un modelo nuevo
Si todavía usas uno de los primeros Kindle, Amazon acaba de poner fecha de caducidad al dispositivo. La compañía ha empezado a enviar correos electrónicos a los propietarios de estos modelos para avisarles de que el 20 de mayo dejará de dar soporte a todos los lectores electrónicos y tabletas Fire fabricados en 2012 o antes.
En la práctica, eso significa que esos dispositivos no podrán comprar ni descargar libros nuevos de la tienda oficial de Kindle a partir de esa fecha. Los libros que ya estén descargados seguirán siendo accesibles. Los dispositivos tampoco podrán volver a registrarse si por cualquier motivo se hace un restablecimiento de fábrica.
La lista de modelos afectados incluye desde el Kindle original hasta el Kindle 5, pasando por el Kindle 2, Kindle DX, Kindle Keyboard, Kindle 4, Kindle Touch y la primera versión del Kindle Paperwhite, que fue uno de los lectores electrónicos más populares de su generación. En las tabletas, la primera y segunda generación del Kindle Fire, junto con los Fire HD de 7 y 8,9 pulgadas de 2012, también perderán acceso.
Amazon asegura que la medida afecta aproximadamente al 3% de sus usuarios actuales. Parece poco en términos porcentuales, pero estamos hablando de dispositivos que se vendieron por millones durante los años que estuvieron activos.
En el mismo correo, ofrece un código de descuento del 20% en modelos nuevos y un crédito para libros electrónicos si el usuario compra un Kindle nuevo antes del 20 de junio. Para quienes se planteen renovar, la biblioteca adquirida hasta ahora no se pierde. Todos los libros comprados están vinculados a la cuenta de Amazon, no al dispositivo, así que estarán disponibles en cualquier Kindle nuevo, en la aplicación para móviles o en Kindle para la web.
No es la primera vez que Amazon fuerza una transición de este tipo. En 2016, la empresa obligó a los propietarios de varios modelos antiguos a instalar una actualización de software de emergencia para mantener la conexión con la tienda Kindle. Quienes no actualizaron, perdieron el acceso. Ahora no hay parche posible, solo la opción de comprar un dispositivo nuevo.
Catorce años de soporte para un dispositivo electrónico es un periodo bastante largo pero la decisión plantea una pregunta incómoda sobre la naturaleza de las compras digitales y quién tiene realmente el control sobre los contenidos que pagamos. Los Kindle no son como un teléfono, donde las nuevas versiones de las aplicaciones pueden necesitar más potencia de la que ofrecía un dispositivo hace una década.
Un Kindle de 2011 sigue haciendo exactamente lo que hacía cuando salió de la caja. Muestra texto en una pantalla de tinta electrónica con una autonomía de semanas. El hardware no ha dejado de funcionar, pero sin acceso a la tienda de Amazon su utilidad será prácticamente nula.
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