Un hombre de 43 años ha sido imputado en Francia por mantener encerrado a su hijo de nueve años en una furgoneta durante más de un año, según informa el diario Le Monde. El menor fue encontrado el pasado lunes por la policía de Hagenbach, un pequeño municipio de 800 habitantes en la región de Alsacia, al este del país, después de que una vecina escuchara “ruidos de niños” provenientes del vehículo, que estaba aparcado en un patio de un bloque de viviendas. El padre ha sido encarcelado tras reconocer mantener al menor secuestrado y sin cuidados. El hombre declaró que su intención era evitar que su pareja llevase al menor a un hospital psiquiátrico. La mujer también ha sido imputada.
El hombre, de 43 años, ha sido encarcelado tras reconocer mantener al menor secuestrado y sin cuidados
Un hombre de 43 años ha sido imputado en Francia por mantener encerrado a su hijo de nueve años en una furgoneta durante más de un año, según informa el diario Le Monde. El menor fue encontrado el pasado lunes por la policía de Hagenbach, un pequeño municipio de 800 habitantes en la región de Alsacia, al este del país, después de que una vecina escuchara “ruidos de niños” provenientes del vehículo, que estaba aparcado en un patio de un bloque de viviendas. El padre ha sido encarcelado tras reconocer mantener al menor secuestrado y sin cuidados. El hombre declaró que su intención era evitar que su pareja llevase al menor a un hospital psiquiátrico. La mujer también ha sido imputada.
Tras abrir la furgoneta, los agentes de la policía encontraron al niño “acostado en posición fetal, desnudo, cubierto con una manta y cercado de basura y de excrementos”, informó Nicolas Heitz, el fiscal del municipio de Mulhouse, a 20 kilómetros de Hagenbach. El niño estaba “pálido y claramente desnutrido”, y ya no tenía la capacidad de caminar después de pasar mucho tiempo en la misma posición, sentado. Ha sido trasladado de inmediato a un hospital de Mulhouse.
Durante el interrogatorio, el padre del menor ha reconocido que el menor llevaba en la furgoneta, privado de cuidados, desde noviembre de 2024. Su intención, ha dicho, era protegerlo de su pareja, de 37 años, que no es la madre del niño y que “quería internarlo en un centro psiquiátrico”, según informó el fiscal. El padre y su pareja vivían juntos en un apartamento con sus hijas de 12 y 10 años, que son la hermana y la hermanastra del menor. Según Heitz, no hay documentos médicos que respalden que el menor tenga problemas psiquiátricos.
El niño relató a los investigadores que la pareja de su padre “ya no le quería en el piso y deseaba ingresarlo en un hospital psiquiátrico” y que su padre lo había encerrado “para no tener que ingresarlo”. Según la versión del menor, su progenitor le encerró en la furgoneta entre septiembre y diciembre de 2024, cuando él tenía apenas siete años, recoge el diario francés Le Parisien. Su padre le traía comida y botellas de agua dos veces al día. No tenía más que un fajo de ropa, y debía orinar en botellas de plástico y defecar en bolsas de basura.
De acuerdo con su testimonio, su última ducha fue a finales de 2024. El pasado verano, afirma, pudo acceder temporalmente al apartamento de la familia mientras ellos se habían marchado de vacaciones. Durante ese tiempo, su padre le dio un teléfono móvil para comunicarse con él y decirle cuándo podía salir de la furgoneta o cuándo tenía que abandonar el piso.
Los vecinos han sido interrogados y declararon a los investigadores que el niño parecía haber “desaparecido de la noche a la mañana”, pero que la pareja les había dado a entender que lo habían puesto bajo tutela. Algunos afirman haber escuchado ruidos en la furgoneta, pero les habían dicho que era un gato. La escuela en la que el crío estudiaba, en Mulhouse, había archivado su expediente cuando la familia indicó que el niño seguiría otra vía educativa.
Según la fiscalía, el padre ha sido imputado por los delitos de secuestro, retención ilegal o detención arbitraria de menores, además de por privación de cuidados o alimentos de una manera que compromete la salud de un menor. La pareja del padre también ha sido imputada por omisión del deber de socorro a un menor en situación de peligro, y por no denunciar malos tratos, privaciones, agresiones o abusos sexuales, según ha precisado el magistrado del caso en un comunicado.
Solo el padre está encarcelado en este momento. Según él, su pareja sospechaba algo, pero no sabía que su hijo estaba en el vehículo. Ella, por su parte, ha negado todos los hechos. La fiscalía ha ordenado la acogida provisional de los tres niños. El niño sigue hospitalizado y se encuentra a salvo, según el fiscal.
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