Un meme recurrente en X durante los últimos meses es el de Sundar Pichai, consejero delegado de Alphabet, rogando a su IA que cometa algún crimen. La última hornada de modelos de OpenAI o Anthropic destacan por sus capacidades de ciberseguridad y también porque, cuando «desobedecen», son capaces de colarse con facilidad en sistemas ajenos encontrando vulnerabilidades desconocidas.
El primer modelo de la familia Gemini 4 llega tras casi un año de espera. Costará 2 dólares por millón de tokens de entrada durante un periodo de lanzamiento, y el doble después
Un meme recurrente en X durante los últimos meses es el de Sundar Pichai, consejero delegado de Alphabet, rogando a su IA que cometa algún crimen. La última hornada de modelos de OpenAI o Anthropic destacan por sus capacidades de ciberseguridad y también porque, cuando «desobedecen», son capaces de colarse con facilidad en sistemas ajenos encontrando vulnerabilidades desconocidas.
Gemini, la IA de Google, parecía jugar en otra liga. Sus modelos no eran tan sofisticados. Pero esta semana ha presentado Gemini 4 Argon, el primer modelo de lenguaje de la familia Gemini 4, y casi nadie fuera de la organización podrá usarlo. El acceso se limita por el momento a especialistas en ciberseguridad seleccionados a través del programa Fairwind. No hay fecha para el resto.
El límite se debe a que Argon parece, por fin, un modelo capaz de operar al mismo nivel que sus rivales más avanzados. Es un anuncio llega un poco tarde. Gemini 3 se presentó hace casi un año. En mayo, Pichai prometió el siguiente gran lanzamiento para junio pero ese modelo, que todos daban por hecho que se llamaría Gemini 3.5 Pro, nunca apareció.
Mientras Google lanzaba versiones Flash, más pequeñas y baratas, OpenAI y Anthropic sorprendieron con GPT-6 Astra y Claude Fable, sus modelos de frontera (el término que designa a los modelos de IA más avanzado).
Argon es la respuesta a esos avances. Según Koray Kavukcuoglu, vicepresidente de Google DeepMind, está diseñado para sostener el razonamiento en tareas largas como programación, análisis financiero, redacción legal o defensa informática. «Argon es un modelo completo, con capacidades de vanguardia en varios ámbitos», resume Tulsee Doshi, responsable de producto de Gemini.
El cambio más llamativo es que puede generar hasta un millón de tokens en una sola respuesta, frente a los 64.000 de los modelos anteriores. Un token es un fragmento de palabra, y un millón equivale aproximadamente a 750.000 palabras en inglés.
Un margen tan amplio permite al modelo razonar mucho más tiempo y terminar en una sesión trabajos que antes había que separar en docenas de peticiones, como migrar una base de código entera.
Google asegura que miles de sus ingenieros ya lo usan a diario. Agentes basados en Argon reescribieron en Rust (un lenguaje de programación) 32.000 líneas de código de bajo nivel de libgav1, el descodificador de vídeo de la compañía. El resultado es 2,7 veces más rápido que la versión anterior en el mismo lenguaje. Otro equipo liberó con él unos 330 terabytes de memoria en sus centros de datos.
En las pruebas comparativas, la empresa asegura que ocupa el el primer puesto en DeepSWE, que mide tareas extensas de ingeniería de software, con un 77,9% frente al 74,1% de GPT-6 Astra y el 74,2% de Claude Opus 5.5. Artificial Analysis, una organización que evalúa modelos de terceros de forma independiente, lo sitúa en el mismo nivel que Astra en su índice de inteligencia, aunque en pruebas sintéticas no siempre esta por delante.
La razón del lanzamiento restringido es que Google ha entrenado a Argon para encontrar, validar y corregir vulnerabilidades sin intervención humana. Entregará a empresas de confianza una versión sin los frenos que tendrá el modelo comercial pero al igual que sus rivales, quiere frenar cualquier posible mal uso de la herramienta.
Cuando Argon llegue al público, lo hará primero para clientes de pago de la API y suscriptores de Google AI Ultra. Durante el periodo de lanzamiento costará dos dólares por millón de tokens de entrada (unos 1,75 euros) y 10 dólares por millón de salida (unos 8,75 euros) pero el plan de Google es duplicar el precio tras la tarifa promocional.
Tecnología – Píxel
