Jersón: nacer en el búnker, morir en la calle

La enfermera Ludmila Lohvynenko toma la tensión el 29 de junio a Olga Sahanska, de 32 años, que espera el nacimiento de su hijo en la maternidad subterránea de Jersón.

En Jersón, el constante asedio de los drones rusos mata a pie de calle a los vecinos. Mientras, nuevos ciudadanos son bienvenidos a la ciudad en guerra entre los muros de una maternidad acorazada y bajo tierra: un búnker. Es la solución que han encontrado las autoridades para atender los partos en la capital regional de Ucrania más amenazada por la invasión orquestada desde Moscú. Pero el aumento de los ataques ha acabado por dejar situado ese centro sanitario en lo que se considera como zona roja, donde el peligro de muerte se multiplica.

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Una mujer pasa junto a un coche bombardeado en una calle de Jersón.La enfermera Ludmila Lohvynenko muestra uno de los drones rusos sin estallar que guardan en la maternidad.El subdirector de la maternidad subterránea de Jersón, Volodymir Gorbachevskyi, de 59 años, en uno de los paritorios.Entramado de redes de pescar en las calles de Jersón para tratar de frenar el impacto de drones rusos.Edificio residencial atacado en la ciudad de Jersón.Enfermeras bajo las redes que tratan de proteger el entorno de la maternidad subterránea de Jersón. La capital regional de Ucrania más asediada por los drones rusos mantiene abierta una maternidad subterránea y blindada  La enfermera Ludmila Lohvynenko toma la tensión el 29 de junio a Olga Sahanska, de 32 años, que espera el nacimiento de su hijo en la maternidad subterránea de Jersón.

En Jersón, el constante asedio de los drones rusos mata a pie de calle a los vecinos. Mientras, nuevos ciudadanos son bienvenidos a la ciudad en guerra entre los muros de una maternidad acorazada y bajo tierra: un búnker. Es la solución que han encontrado las autoridades para atender los partos en la capital regional de Ucrania más amenazada por la invasión orquestada desde Moscú. Pero el aumento de los ataques ha acabado por dejar situado ese centro sanitario en lo que se considera como zona roja, donde el peligro de muerte se multiplica.

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Una mujer pasa junto a un coche bombardeado en una calle de Jersón.La enfermera Ludmila Lohvynenko muestra uno de los drones rusos sin estallar que guardan en la maternidad.El subdirector de la maternidad subterránea de Jersón, Volodymir Gorbachevskyi, de 59 años, en uno de los paritorios.Entramado de redes de pescar en las calles de Jersón para tratar de frenar el impacto de drones rusos.Edificio residencial atacado en la ciudad de Jersón.Enfermeras bajo las redes que tratan de proteger el entorno de la maternidad subterránea de Jersón. Feed MRSS-S Noticias

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