Hace unas semanas abrieron en el casco antiguo Salerito y Universo Mamá, dos tiendas de moda y artículos para bebés y niños que ofrecen alternativas a las familias a la hora de adquirir productos infantiles
Un negocio familiar de cinco décadas Hace unas semanas abrieron en el casco antiguo Salerito y Universo Mamá, dos tiendas de moda y artículos para bebés y niños que ofrecen alternativas a las familias a la hora de adquirir productos infantiles
Un negocio familiar de cinco décadas
En una ciudad cada vez más envejecida puede resultar una apuesta arriesgada abrir un comercio dedicado al sector infantil. Sin embargo, también es una queja constante entre las familias con niños pequeños que hay pocos negocios en Cádiz donde comprar ropa, complementos o juguetes para sus hijos.
Por eso dos empresarias gaditanas decidieron dar el paso y montar sendas empresas con las que cubrir en parte ese hueco. Se trata de Salerito, una tienda de moda infantil y de bebé, y Universo Mamá, un establecimiento dedicado a la crianza consciente que vende artículos y juguetes para los más pequeños. La primera está ubicada en la calle Cobos y la segunda en la calle de la Rosa.
Salerito abrió sus puertas el pasado 1 de abril. Clara María Gutiérrez es la propietaria de este negocio, en el que tiene como socia a su hermana Miriam. Clara María es madre de dos niñas, de tres años y medio y de casi siete meses. Para ella, encontrar ropa para sus hijas en Cádiz “era misión imposible. Tienes que ir a los centros comerciales para todo y ahí o no encuentras lo que necesitas o está subido de precio”, explica.
Cuenta, como le ocurre a tantas madres, que desde que empezó a llevar a su hija mayor a la guardería y le pedían ropa para disfraces u ocasiones especiales, advirtió aún más de la falta de opciones para adquirir productos infantiles en la capital. “Es complicado encontrar ropa de diario para bebés y niños pequeños pero también para ocasiones especiales a precios asequibles”, argumenta.

/ Selena Rincón
Pensó que había que responder a esa necesidad y ofertar prendas de mayor calidad, -“no de batalleo”- y bonitas. En Salerito se puede encontrar ropa para recién nacidos y para niños de hasta ocho años. “Tenemos modelos que son dobles, para que puedan llevarlos iguales hermanos de distintas edades. También vestidos, conjuntos, canastillas, bodis, calcetines, patuquitos hechos a mano, braguitas, trajes para ceremonia, colonias, bolsos para los cochecitos…”, enumera Clara María.
En este mes y pico que lleva abierta la tienda, la respuesta avala la apuesta de esta emprendedora. “Hay gente que ya es clienta fija y viene a decirme que hacía falta una tienda así en Cádiz. Estaban deseando tener cerca un comercio de estas características”, finaliza.
En la calle de la Rosa se inauguró el 16 de marzo Universo Mamá, otra de esas tiendas a las que apetece entrar aunque sea solo a mirar. Aquí todo está pensado y dirigido hacia una crianza consciente. Lola Martín es la propietaria de este negocio y, al igual que Clara María, la idea de llevarlo adelante salió de su propia experiencia.
“Yo fui madre en 2020, durante la pandemia. Me quedé en casa trabajando y criando a mi niña y cuando llegó el momento de pensar qué hacer vi que había un mundo que se había abierto ante mí sobre una crianza diferente, que mira más por el desarrollo de los niños y las niñas. Yo estaba enamorada de otras tiendas de este tipo (algunas de ellas ubicadas en Extramuros) que fueron inspiración para mí, pero en el casco antiguo no había ninguna”, señala Lola.
El concepto de Universo Mamá es el de fomentar “una crianza consciente, favoreciendo el desarrollo y el apego desde la consciencia”, añade.
En su tienda hay desde chupetes, sonajeros, mordedores y correpasillos, hasta juegos de mesa, libros y cuentos para cada etapa de la vida infantil, pasando por bañadores, chalecos flotadores o juguetes. “Todo lo que vendemos está realizado con buenos materiales. Por ejemplo, vajillas y cubiertos libres de BPA, de productos tóxicos. Tenemos cosas para bebés de 12 meses hasta niños de 12 años, intentando no promover una compra compulsiva. Hacer las cosas por una razón y que todo tenga un fin y un objetivo”, subraya Lola.
En estos casi dos meses, “estamos recibiendo mucho cariño, sobre todo de la gente del barrio, y de muchos clientes que vienen directamente a buscarnos”, concluye.
Diario de Cádiz – Cádiz
