El presidente de Irán acusa en la ONU a EE UU e Israel de violar el derecho internacional en sus ataques

Las amenazas de Washington solo conseguirán unir a Irán y ese país no se rendirá en la guerra, pero sí está dispuesto a explorar una solución diplomática al conflicto. Así lo ha asegurado un desafiante presidente iraní, Masud Pezeshkián en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, un día después de que el presidente Donald Trump amenazara con “aniquilar” al país enemigo si no se llega a un acuerdo de paz, en su propia intervención ante los líderes mundiales el martes. El representante de Teherán ha acusado a Washington y a Israel de ir “contra el derecho internacional” al atacar infraestructura civil en Irán, en un discurso que ha ilustrado con fotos de los niños muertos en la escuela de Minab bombardeada al comienzo de la guerra.

Seguir leyendo

 “Estamos dispuestos al diálogo, pero no aceptamos el lenguaje de la fuerza”, ha declarado Masud Pezeshkián en su discurso ante los líderes mundiales  

Las amenazas de Washington solo conseguirán unir a Irán y ese país no se rendirá en la guerra, pero sí está dispuesto a explorar una solución diplomática al conflicto. Así lo ha asegurado un desafiante presidente iraní, Mahmud Pezeshkián en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, un día después de de que el presidente Donald Trump amenazara con “aniquilar” al país enemigo si no se llega a un acuerdo de paz, en su propia intervención ante los líderes mundiales el martes. El representante de Teherán ha acusado a Washington y a Israel de ir “contra el Derecho Internacional” al atacar infraestructura civil en Irán, en un discurso que ha ilustrado con fotos de los niños muertos en la escuela de Minab bombardeada al comienzo de la guerra.

Ha sido la primera vez en que el líder de un país en guerra con Estados Unidos se ha dirigido a la Asamblea General de Naciones Unidas, que tiene su sede en Nueva York. El mandatario que hace siete meses se protegía de las bombas en un búnker circula estos días bajo la protección del Servicio Secreto, como el resto de líderes que participan en el cónclave anual de mandatarios de los 193 países miembros de Naciones Unidas.

A lo largo de cerca de 25 minutos de discurso, el presidente iraní ha descrito como “terrorismo” los ataques recibidos de Israel y Estados Unidos en una guerra a punto de cumplir los siete meses y de la que no se ven visos de terminar. Pero en la que, entre bambalinas, se mantienen los contactos diplomáticos: el ministro iraní, Abás Araghchí, se reunió con los representantes estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, el yerno de Trump, el martes en los márgenes de la Asamblea General durante tres horas. Las dos partes tienen previsto volver a reunirse “en un futuro próximo”, según Trump.

Irán está “listo para el diálogo”, subrayó Pezeshkián en su intervención, en la que dibujó, o quiso dibujar, una imagen de una República Islámica irreductible, a la que las bombas no han conseguido hacer ceder ni tienen perspectivas de hacerlo. “Trump debe saber que las amenazas solo conseguirán unir a Irán”, ha subrayado el jefe de Estado del país en guerra con Estados Unidos. “El señor Trump y aquellos que quieren oprimirnos deben entender que estamos dispuestos al diálogo, la diplomacia y las negociaciones pero no aceptamos el lenguaje de la fuerza”. El mandatario iraní también indicó que su país continuará adelante con su programa nuclear: “la tecnología nuclear pacífica forma parte inherente de nuestro progreso”, sostuvo.

“Estados Unidos e Israel nos atacaron, equipados con la tecnología y los sistemas de armamento más modernos, y nuestro pueblo se mantuvo en pie”, declaró el representante de la República Islámica, que afirmó que había cambiado su discurso después de que Trump acusara el martes de terrorismo a Teherán en su propia alocución. “Sí, nos golpearon, pero no hincamos la rodilla, no agachamos la cabeza”.

En un momento especialmente dramático de su discurso de poco más de 15 minutos, Pezeshkián ha alzado fotografías de los menores muertos en la escuela primaria Shajareh Tayyebeh de Minab por la explosión de misiles estadounidenses lanzados el día del comienzo de la guerra, el 28 de febrero pasado. Ese bombardeo mató a 150 personas, la mayoría de ellos alumnos del colegio. El episodio se ha convertido en un símbolo dentro de Irán de las atrocidades de los ataques estadounidenses e israelíes. “Estos niños murieron por bombas lanzadas por Estados Unidos e Israel. Eran inocentes, no habían cometido ningún delito”, reclamó el presidente iraní. “Nuestra gente inocente ha sido objeto de ataques cobardes y de agresiones impuestas contra nuestro país”, declaró. En respuesta, el representante estadounidense presente en la sala se levantaba y abandonaba la sala.

Un informe de la ONU encontró la semana pasada que Estados Unidos pudo haber perpetrado crímenes de guerra cuando lanzó sus primeros ataques contra Irán, incluido el bombardeo contra la escuela de Minab. La Administración de Trump lo niega rotundamente.

Irán, que ha recibido autorización de viaje para una pequeña delegación durante la inauguración de la Asamblea General, aprovecha su presencia en la sede de la ONU para desarrollar una intensa actividad diplomática. Pese a los llamamientos el martes de Trump al resto de naciones para que participen en la campaña estadounidense de intento de aislar económicamente a Teherán, el martes Aragchí se veía con sus homólogos del Reino Unido, Italia, Austria, Qatar y Azerbayán, además de la representante europea de política exterior, Kaja Kallas. Y, a través de intermediarios, conversó con Witkoff y Kushner.

“Participamos en extensas conversaciones con la delegación iraní a través de los mediadores, que transmitieron mensajes entre las dos partes a lo largo del día”, escribió Witkoff el martes en la red social X. El millonario amigo personal y enviado especial de Trump para conflictos expresó su esperanza de que los contactos “se demuestren constructivos y prometedores. Los mediadores continuarán su trabajo”. Por su parte, lrán declaró, por boca de su portavoz Esmail Baghaei, que en esas conversaciones exigió el final de la guerra y del bloqueo al que Estados Unidos somete a los puertos iraníes en la zona del estrecho de Ormuz.

En su discurso, Pezeshkián también hizo referencia al estrecho de Ormuz, el cuello de botella estratégico por el que antes del comienzo de la guerra circulaba una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, cuyo cierre se ha convertido en la clave de la guerra. “No puede ser que todo el mundo se beneficie del estrecho mientras a nosotros se nos niega el acceso a la navegación por esta ruta. El despliegue permanente de flotas hostiles y la expansión de la guerra no llevará a la paz”, ha advertido el jefe de Estado iraní.

 Feed MRSS-S Noticias

De info@cadizvibrante.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts