Fortunata y Jacinta, la novela que Benito Pérez Galdós publicó por primera vez en 1887, se mantiene como una de las obras cumbre de la narrativa española. Su extensión supera las mil páginas y la sitúa entre las novelas más ambiciosas del realismo europeo del siglo XIX.
La edición de la obra en la colección Letras Hispánicas de Cátedra reparte el texto en dos volúmenes, y solo el primero suma 872 páginas. Esa versión respeta el texto original de 1887 e incorpora las correcciones que el propio Galdós introdujo en las pruebas de imprenta.
Ambientada en el Madrid de la segunda mitad del siglo XIX, la historia entrelaza las vidas de dos mujeres de clases sociales opuestas unidas por el mismo hombre. Ese cruce permitió a Galdós retratar la sociedad española de su tiempo con un detalle poco habitual hasta entonces.
Fortunata y Jacinta, la novela más extensa de Benito Pérez Galdós
Fortunata y Jacinta apareció en 1887 repartida en cuatro partes, según recoge el Proyecto Gutenberg, que conserva el texto íntegro con su subtítulo original, «dos historias de casadas». Se convirtió en la obra más larga que escribió su autor.
La crítica la sitúa, junto a La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín», entre las dos grandes novelas del realismo español. Según la profesora de Literatura Laura Ventura, en un análisis publicado por The Conversation, es «la obra cumbre de la literatura realista española» por su precisión y su retrato de la vida madrileña.
Galdós construyó una trama coral en la que los hechos históricos del país se cruzan con la vida privada de los personajes. Esa mezcla de crónica social y drama íntimo es una de las razones por las que la novela conserva su vigencia.
El triángulo entre Fortunata, Jacinta y Juanito Santa Cruz
El argumento gira en torno a un triángulo amoroso. Fortunata, una mujer del pueblo descrita como pasional e instintiva, y Jacinta, una dama de la burguesía refinada y resignada, comparten el mismo hombre.
Ese hombre es Juanito Santa Cruz, heredero de una familia de comerciantes enriquecidos. Ventura lo describe como un personaje destructivo «no desde su crueldad, sino desde su egoísmo y narcisismo», que arrastra a las dos mujeres a una lucha por hacerse con un espacio propio en la sociedad.
Jacinta es la esposa legal, incapaz de tener hijos, mientras que Fortunata queda en el papel de amante. El contraste entre ambas, la casada reconocida y la mujer marginada, sostiene todo el desarrollo de la novela.
El Madrid de la burguesía retratado por Galdós
Más allá de la trama sentimental, Fortunata y Jacinta funciona como un retrato de la sociedad madrileña. Galdós describió la vida doméstica y pública, la moral y la hipocresía de la burguesía de la capital durante aquellos años.
Ese retrato social explica el impacto de la obra en su momento. La franqueza con la que abordó las costumbres y las diferencias de clase la convirtió en una de las novelas más representativas de la vida española del siglo XIX.
Madrid cobra mucha relevancia con sus calles, comercios y hogares de distinta condición, descritos con una alta minuciosidad que vuelve a la ciudad casi un personaje más dentro de la novela.
¿Quién fue Benito Pérez Galdós, autor de Fortunata y Jacinta?
Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843 y murió en Madrid en 1920. Está considerado el mayor novelista español después de Cervantes y uno de los máximos representantes del realismo del siglo XIX, según la biografía que recoge el Instituto Cervantes.
Autor de los Episodios Nacionales, la serie que arrancó en 1873 con Trafalgar, Galdós ingresó en la Real Academia Española en 1897 y fue candidato al Premio Nobel de Literatura en 1912.
Fortunata y Jacinta, la novela que Benito Pérez Galdós publicó por primera vez en 1887, se mantiene como una de las obras cumbre de la narrativa española. Su extensión supera las mil páginas y la sitúa entre las novelas más ambiciosas del realismo europeo del siglo XIX. La edición de la obra en la colección … Continuar leyendo «La fastuosa novela de 1.887 con más de mil páginas que sigue siendo una obra cumbre de la narrativa española 140 años después de su primera edición»
Fortunata y Jacinta, la novela que Benito Pérez Galdós publicó por primera vez en 1887, se mantiene como una de las obras cumbre de la narrativa española. Su extensión supera las mil páginas y la sitúa entre las novelas más ambiciosas del realismo europeo del siglo XIX.
La edición de la obra en la colección Letras Hispánicas de Cátedra reparte el texto en dos volúmenes, y solo el primero suma 872 páginas. Esa versión respeta el texto original de 1887 e incorpora las correcciones que el propio Galdós introdujo en las pruebas de imprenta.
Ambientada en el Madrid de la segunda mitad del siglo XIX, la historia entrelaza las vidas de dos mujeres de clases sociales opuestas unidas por el mismo hombre. Ese cruce permitió a Galdós retratar la sociedad española de su tiempo con un detalle poco habitual hasta entonces.
Fortunata y Jacinta, la novela más extensa de Benito Pérez Galdós
Fortunata y Jacinta apareció en 1887 repartida en cuatro partes, según recoge el Proyecto Gutenberg, que conserva el texto íntegro con su subtítulo original, «dos historias de casadas». Se convirtió en la obra más larga que escribió su autor.
La crítica la sitúa, junto a La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín», entre las dos grandes novelas del realismo español. Según la profesora de Literatura Laura Ventura, en un análisis publicado por The Conversation, es «la obra cumbre de la literatura realista española» por su precisión y su retrato de la vida madrileña.
Galdós construyó una trama coral en la que los hechos históricos del país se cruzan con la vida privada de los personajes. Esa mezcla de crónica social y drama íntimo es una de las razones por las que la novela conserva su vigencia.
El triángulo entre Fortunata, Jacinta y Juanito Santa Cruz
El argumento gira en torno a un triángulo amoroso. Fortunata, una mujer del pueblo descrita como pasional e instintiva, y Jacinta, una dama de la burguesía refinada y resignada, comparten el mismo hombre.
Ese hombre es Juanito Santa Cruz, heredero de una familia de comerciantes enriquecidos. Ventura lo describe como un personaje destructivo «no desde su crueldad, sino desde su egoísmo y narcisismo», que arrastra a las dos mujeres a una lucha por hacerse con un espacio propio en la sociedad.
Jacinta es la esposa legal, incapaz de tener hijos, mientras que Fortunata queda en el papel de amante. El contraste entre ambas, la casada reconocida y la mujer marginada, sostiene todo el desarrollo de la novela.
El Madrid de la burguesía retratado por Galdós
Más allá de la trama sentimental, Fortunata y Jacinta funciona como un retrato de la sociedad madrileña. Galdós describió la vida doméstica y pública, la moral y la hipocresía de la burguesía de la capital durante aquellos años.
Ese retrato social explica el impacto de la obra en su momento. La franqueza con la que abordó las costumbres y las diferencias de clase la convirtió en una de las novelas más representativas de la vida española del siglo XIX.
Madrid cobra mucha relevancia con sus calles, comercios y hogares de distinta condición, descritos con una alta minuciosidad que vuelve a la ciudad casi un personaje más dentro de la novela.
¿Quién fue Benito Pérez Galdós, autor de Fortunata y Jacinta?
Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843 y murió en Madrid en 1920. Está considerado el mayor novelista español después de Cervantes y uno de los máximos representantes del realismo del siglo XIX, según la biografía que recoge el Instituto Cervantes.
Autor de los Episodios Nacionales, la serie que arrancó en 1873 con Trafalgar, Galdós ingresó en la Real Academia Española en 1897 y fue candidato al Premio Nobel de Literatura en 1912.
Cultura – okdiario.com
