La Armada apunta a que «previsiblemente» se hará en los astilleros gallegos de Navantia, aunque con actuaciones adelantadas y finalizadas en Cádiz
La fragata ‘Santa María’ de la Armada entra en Navantia Cádiz tras lograr un hito La Armada apunta a que «previsiblemente» se hará en los astilleros gallegos de Navantia, aunque con actuaciones adelantadas y finalizadas en Cádiz
La fragata ‘Santa María’ de la Armada entra en Navantia Cádiz tras lograr un hito
La modernización de media vida de los buques de proyección anfibia Galicia y Castilla se desarrollará en los astilleros de Ferrol, con muchos de los trabajos derivados a Cádiz. Es la previsión que maneja la Armada española, que fecha las actuaciones en tres o cuatro años. Desde Navantia aseguran que el proyecto se encuentra todavía en fase de definición, por lo que los detalles de la planificación todavía no están decididos.
Desde hace meses, el comité de empresa de Navantia Cádiz advierte de la posibilidad de que la modernización de estos buques con puerto en la Base Naval de Rota se realicen en el centro de trabajo gallego, a pesar de que «Ferrol tiene carga de trabajo asegurada para los próximos años» y la previsión para el astillero de la capital es mucho más reducida. Ya este 2026 denunciaban «un año mediocre» con pocos cruceros grandes y buques militares. En la planificación se ha sumado en las últimas semanas, eso sí, la fragata Santa María. Incluso se prevé la entrada, por un periodo previsto de inmovilización, del Galicia.
La modernización de media vida de los dos buques que forman parte del grupo de proyección junto al Juan Carlos I supone uno de los programas industriales previstos por el Ministerio de Defensa para la modernización de los tres ejércitos. En este caso, se trata de uno de los que se centran en la actualización de la fuerza naval. Cuenta para ello, de hecho, con una prefinanciación del Ministerio de Industria de 240 millones de euros. Mientras que Navantia anunció en noviembre que la modernización de las fragatas F-100, basadas en Ferrol, que tienen préstamos aprobados de 1.280 millones, se hará en tierras coruñesas, sobre dónde se ejecutará la modernización de los barcos de asalto anfibio no ha confirmado nada.
Sin embargo, desde la Armada apuntan a que «hay unas modificaciones de media vida que, previsiblemente, se harán en el astillero de Ferrol«, aunque ciertas actuaciones ya se estén adelantando y se preparen para efectuarse en la Bahía de Cádiz. El capitán de navío Juan Ignacio Alonso, jefe de Mantenimiento del Arsenal de Cádiz, del que depende el sostenimiento de la flota de la zona, explica que «son unas obras que se tarda mucho tiempo en definir y mucho tiempo en ejecutar, no es fácil muchas veces».
Con ese condicionante temporal, de prolongación de los trabajos, se analiza cómo desarrollar el programa: si unas actuaciones se hacen dentro de la modernización, antes o posteriormente, para afectar lo menos posible a la operatividad de la Armada. «Hay tareas que se están analizando si realmente se pueden hacer antes de las obras de media vida para tener ya el trabajo adelantado y que el barco tenga esa capacidad, en vez de hacerlo esperar tres o cuatro años», precisa. Alonso menciona también la definición de ciertos trabajos de ingeniería, «que se están realizando aquí, porque lógicamente es donde están». «Es más fácil hacer el proyecto aquí que llevárselo a otro sitio», abunda.
«Estos barcos dan mucha carga de trabajo a las empresas de Cádiz. Incluso si la modificación de media vida se hace en Ferrol como está previsto, no finalizará en Ferrol. Habrá muchas actuaciones que también finalicen aquí en Cádiz». En cualquier caso, la modernización del Galicia y el Castilla tiene un horizonte de actuación hasta 2030.
La intervención profunda en astillero supone para la Armada el alargamiento de la vida útil de sus unidades navales, con la posibilidad de dotar los buques de capacidades actuales, más novedosas y tecnológicamente mucho más evolucionadas que en la época en que se construyeron. En este caso se trata de dos buques de proyección anfibia que se fabricaron en la década de los 90, con tecnología de esa década o de años anteriores, por lo que sus sistemas han quedado desfasados.
Sistemas de combate actualizados, integración de la ciberseguridad y la guerra electrónica, con los trabajos para desarrollar la nube de combate en los que está inmersa la división de Sistemas de Navantia y la industria defensa, o la integración de vehículos no tripulados son algunas de las nuevas posibilidades para estas plataformas navales. La revisión de motores, propulsión y generadores, con opción de sustituirlos por equipos de mayor eficiencia energética; la mejora de la capacidad de transporte y desembarco, además del refuerzo de cubiertas de vuelo, son otras actuaciones previsibles.
Esos cambios necesarios de sistemas vinculan directamente la actuación con la Bahía, donde Navantia cuenta con la sede del negocio de Sistemas, que dirige Sofía Honrubia. «Muchas cosas de las que se van a hacer, por no decir gran parte del trabajo, es actualización de sistemas. No tiene ninguna lógica», se quejaban hace unos meses desde el comité gaditano, que había intentando tratar este asunto con la compañía sin éxito. Con el proyecto de modernización todavía en fase de definición e ingeniería, fuentes de Navantia insiste en que los detalles de la intervención no están decididos.
Diario de Cádiz – Cádiz
