El Ayuntamiento de Cádiz ha sacado ahora a licitación este servicio, en plena antesala del verano y con la temporada iniciada hace más de dos meses
Este lunes comenzó la temporada baja El Ayuntamiento de Cádiz ha sacado ahora a licitación este servicio, en plena antesala del verano y con la temporada iniciada hace más de dos meses
Este lunes comenzó la temporada baja
En plena antesala del verano, con la temporada baja ya iniciada, las playas de Cádiz no tiene quien informe a los usuarios de cada hora en punto, de los avisos de mareas o de extravíos de pequeños, ni nadie que recuerde dónde se puede o no jugar a la pelota. No hay servicio de megafonía en ninguna de las cuatro playas de la ciudad (Caleta, Santa María del Mar, Victoria y Cortadura).
Al Ayuntamiento se le ha echado el tiempo encima y no ha sido hasta ahora, con la temporada baja de baños ya iniciada este pasado lunes, cuando ha iniciado la licitación de este servicio de megafonía que emite periódicos avisos a lo largo del día. Un contrato por el que el Ayuntamiento prevé abonar hasta 45.738,94 euros para los dos próximos años.
El anterior contrato municipal fue válido para los veranos de 2023 y 2024, consiguiendo el Consistorio una prórroga que sirvió para prestar el servicio el pasado verano. Pero llegados a junio de 2026, tiene pendiente adjudicar de nuevo el servicio, que por el momento no se está prestando.
Según el pliego, en la playa de la Caleta se necesita «una unidad emisora» para el control de los dos altavoces que habrá que situar en cada uno de los dos mástiles habilitados para ello; en Santa María del Mar también se cuentan con dos mástiles para instalar dos altavoces en cada uno, a lo que debe sumar la empresa que resulte adjudicataria un tercer mástil de acero inoxidable y 5 metros de altura como mínimo, para instalar otros dos altavoces «con su sistema completo de recepción de señal y alimentación».
La de la Victoria es la playa que necesita más medios, disponiendo de diez mástiles a lo largo de la arena donde se instalarán un total de veinte altavoces y el correspondiente sistema completo de recepción de señal y alimentación; y además, la oficina de Turismo del módulo Central deberá contar con una emisora base que servirá para el control de los mástiles de todas las playas de extramuros (Santa María del Mar, Victoria y Cortadura). En esta última playa, Cortadura, existen otros siete mástiles distribuidos entre el balneario próximo a la Residencia Militar y el Ventorrillo El Chato, para instalar dos altavoces en cada uno.
Una evidencia del retraso en esta contratación es el período de funcionamiento del servicio, estableciendo el pliego que el equipo necesario «deberá estar plenamente operativo desde el Domingo de Ramos hasta el 30 de septiembre de cada anualidad», aunque el propio pliego establece la salvedad de que el contrato «se firme en fecha posterior en la primera anualidad», como va a ser este caso. De hecho, el período de recepción de ofertas se alargará ahora hasta el 17 de junio, iniciándose posteriormente la apertura de sobres y el análisis de cada oferta que se presente. Todo ello contando con que efectivamente haya empresas interesadas en hacerse cargo de este servicio que desde hace más de dos meses debería estar funcionando ya en las playas de Cádiz.
Este retraso en la contratación y puesta en marcha del servicio de megafonía se une a las críticas que días atrás lanzaba el PSOE de Cádiz por la «falta de previsión y de gestión de uno de los principales recursos con los que cuenta la ciudad». De este modo, el portavoz de los socialistas en el Ayuntamiento, Óscar Torres, señalaba que «faltan pailas por instalar, los bidones de basura son del todo insuficientes, hay accesos a la playa completamente levantados y persisten los problemas de funcionamiento en las duchas, entre otras muchas incidencias». «Es inadmisible que el primer día de junio los usuarios se encuentren con un litoral a medio gas y carente de los servicios mínimos indispensables», concluía este pasado lunes, cuando se iniciaba el período de temporada baja de las playas gaditanas.
«El estado actual de la playa evidencia que el equipo de gobierno va tarde una vez más», aseveraba Torres, considerando que el mantenimiento de las playas de Cádiz «no es una cuestión estacional que se deba improvisar», sino que requiere «una planificación seria durante todo el año» porque «Cádiz no se puede permitir dar una imagen de abandono ni recortar en la calidad de unos servicios en uno de los principales espacios que tiene».
Diario de Cádiz – Cádiz
