Los penaltis sonrieron a Suiza y castigaron a Colombia en Vancouver. Los helvéticos disputarán ante Argentina sus primeros cuartos de final de un Mundial desde 1954, hace 72 años. El conjunto europeo aprovechó los errores desde los once metros de Davinson Sánchez y Cucho Hernández y se llevó un duelo marcado por la igualdad extrema.
Tras un duelo extremadamente igualado, los colombianos Cucho y Sánchez fallaron sus lanzamientos y Vargas anotó el decisivo. Los helvéticos vuelven a los cuartos del torneo 72 años después.
Los penaltis sonrieron a Suiza y castigaron a Colombia en Vancouver. Los helvéticos disputarán ante Argentina sus primeros cuartos de final de un Mundial desde 1954, hace 72 años. El conjunto europeo aprovechó los errores desde los once metros de Davinson Sánchez y Cucho Hernández y se llevó un duelo marcado por la igualdad extrema.
A estas alturas de Mundial, el miedo es casi más protagonista que el fútbol. Lo notaron Suiza y Colombia, con la oportunidad histórica de llegar a cuartos de final en el horizonte y con un rival enfrente, cualquiera de ellos dos, que no era uno de los favorito al título. Ni España, ni Francia, ni Argentina ni Inglaterra.
Suiza sin el joven Manzambi, uno de los futbolistas revelación de la copa, lesionado en la rodilla en la previa del encuentro. Sin él, Murat Yakin apostó por Rieder, menos vertical. Tampoco contó en el once con Vargas, extremo del Sevilla, al que dejó en el banquillo para sacar un once más poderoso en el medio.
Ahí se celebró la batalla de la tarde en Vancouver, en el último partido de este Mundial en suelo canadiense. La lucha por la zona central del duelo la comenzó ganando Colombia al verse capaz de robar, pausar y construir, creciendo en el duelo y llegando al área de Kobel buscando siempre a Luis Díaz, el habilidoso extremo del Bayern, que protagonizó con Zakaria uno de los emparejamientos de la tarde. Por esa zona izquierda del ataque colombiano llegó la primera ocasión clara del partido. Un robo en tres cuartos le dejó el balón cómodo a Puerta, que se atrevió con un disparo con rosca hacia el palo izquierdo de Kobel que el suizo desvió a córner.
La ocasión empujó el ánimo sudamericano y mantuvo la calma en el suizo, más organizado y sólido, algo menos valiente. Querían esperar y encontrar espacio a la contra. Y lo descubrieron en el 28 con una buena llegada de Rieder que obligó a Vargas a aparecer por primera vez. Tres minutos después, Ndoye se adentró en el área y probó de nuevo al guardameta, que atrapó la pelota con facilidad.
Las dos llegadas atemorizaron un poco a Colombia, que dejó de apretar hacia la meta de Kobel y el duelo entró en tiempo muerto. No pasaba gran cosa. Ni los sudamericanos conseguían descoser el muro suizo con la posesión, sin ideas a pesar de tener a James, Díaz o Arias, ni los europeos eran capaces de romper a la contra. Les faltaba la claridad que estas semanas les han dado Vargas y Manzambi.
El segundo tiempo arrancó con el mismo guion. Dos equipos parecidos, casi en el mismo nivel técnico y táctico, en un momento clave del Mundial y conscientes de que las oportunidades rivales llegarán tras errores propios. De esta manera todo sucedió en los 60 metros del centro del campo.
La entrada de Quintero por James, desaparecido, le dio más toque a Colombia en los últimos metros, pero no estuvieron finos los delanteros. Suárez lanzó desviado un disparo desde fuera del área en el 62 y Campaz no acertó a dar un buen pase de la muerte en el 75.
Muchos errores y nervios en el ambiente, siendo Suiza el equipo que mejor llegó a los últimos minutos. Más entero. Rieder pidió penalti en una acción con Sánchez y Ndoye definió desviado tras un pase al hueco de Sow. Los de Néstor Lorenzo, ya con menos piernas y oxígeno, sufrían para contener los arreones suizos, pero el duelo se marchó a la prórroga. Justo desenlace para un partido excesivamente igualado.
En el tiempo extra, el partido se rompió por fin y sólo la actuación de los dos porteros mantuvo el 0-0 en el marcador. Lucumi estrelló un cabezazo en el larguero suizo, Kobel sacó una buena mano a disparo de Campaz y Vargas se estiró para que el disparo de Amdouni desde el punto de penalti no tocara la red. Nos íbamos a los penaltis y el corazón latía a mil por hora, sin ocasiones y con mucha tensión. Un error de Xhaka dejó a Campaz solo ante el portero, pero el zurdo colombiano definió alto para desesperación de su grada.
Desde los once metros, Davinson Sánchez envió su disparo al larguero y Akanji lanzó a las nubes de Vancouver el suyo, manteniendo igualada la tanda hasta que le tocó el turno al Cucho. Kobel detuvo el disparo del atacante del Betis y Vargas, del Sevilla, dio el pase a su selección. A lo lejos, Leo Messi.
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