Fernando Grande-Marlaska ha rebajado este viernes a 72.000 la «estimación más razonable» del número de personas que traspasaron de forma ilegal la frontera de Ceuta entre el 30 y el 31 de julio -una cifra que 10 días después de la avalancha el Gobierno llegó a cifrar en 80.000-, de las cuales la mayoría de «regresó voluntariamente a Marruecos en apenas 24 horas». Según el ministro del Interior, actualmente son 5.000 los inmigrantes en situación irregular que permanecen en la ciudad autónoma y 1.500 menores, otro dato que se ha rebajado del cálculo previo de 2.900 niños y adolescentes no acompañados.
El ministro del Interior anuncia un mayor blindaje de la frontera con Marruecos
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Fernando Grande-Marlaska ha rebajado este viernes a 72.000 la «estimación más razonable» del número de personas que traspasaron la frontera de Ceuta entre el 30 y el 31 de julio, una cifra que el 10 de agosto el Gobierno llegó a cifrar en 80.000, de las cuales la mayoría de «regresó voluntariamente a Marruecos en apenas 24 horas». Según el ministro del Interior, son 5.000 los inmigrantes en situación irregular que permanecen en la ciudad autónoma y 1.500 menores, otro dato que se ha rebajado del cálculo previo de 2.900 niños y adolescentes no acompañados.
Además, el titular del Interior ha acusado de forma implícita a PP y a Vox de «buscar el aprovechamiento político o, lo que es peor, incitar al odio y al enfrentamiento entre personas en las calles» tras los incidentes de los últimos días. «Llamo a la calma y a un cese de cualquier tipo de violencia porque serán, ustedes son tan conscientes como yo, de que la violencia no es en modo alguno el camino para resolver ningún problema», ha recalcado durante su comparecencia en el Congreso.
Marlaska también se ha mantenido en la línea de evitar cualquier atisbo de reproche a Marruecos en esta crisis con una magnitud sin precedentes destacando que está «en contacto» con su homólogo y que las autoridades policiales de ambos países «trabajan conjuntamente en la lucha contra la migración irregular el tráfico de personas. En este sentido ha destacado que el reino alauí «ha interceptado miles de salidas irregulares marítimas hacia las costas españolas» y que se en el último año se han reducido un 30% las llegadas en pateras.
El Gobierno asume que tiene que «extraer lecciones» de esta crisis y una de las principales consecuencias es que se va a acometer un mejor blindaje de las fronteras de Ceuta y Melilla para «prevenir y afrontar posibles episodios similares en el futuro». Se hará una inversión de 35,5 millones de euros, que se financiarán en un 90% con dinero de la Unión Europea.
Marlaska ha anunciado que el Ministerio del Interior «ya trabaja» en la puesta en marcha de «medidas estructurales», que implicarán «el fortalecimiento de las capacidades humanas y materiales, la mejora y ampliación de las infraestructuras estratégicas y el despliegue de sistemas de vigilancia y contención».
En el caso concreto de Ceuta, se alargarán los espigones del Tarajal y Benzú y se instalará un sistema permanente de contención marítima mediante boyas fondeadas. Medidas concretas que van dirigidas a hacer frente al fenómeno de los nadadores y de los que buscan entradas a través del mar. También se va a construir en la ciudad autónoma un nuevo centro de atención temporal de extranjeros con «carácter permanente» para asumir hasta 800 personas. Esto, para Marlaska, «permitirá mejorar la capacidad de respuesta y garantizar una atención adecuada, ordenada y eficaz».
En Ceuta y Melilla se mejorarán las capacidades tecnológicas para reforzar la vigilancia y la protección de la frontera, entre ellas, con embarcaciones ligeras de intervención, dispositivos remotos de actuación subacuática y un sistema de vigilancia aérea con aeronaves no tripuladas (drones).
Interior ya ha iniciado los trámites con la Unión Europea para costear 32 de los 35,5 millones de euros que habrá que invertir. Marlaska ha especificado que saldrá de la Acción de Emergencia de la Unión Europea en el marco de los instrumentos que tiene para el apoyo a la gestión de las fronteras.
Además, el ministro ha argumentado que tras la notificación de la sentencia del Tribunal Supremo que confirmaba la imposibilidad de realizar devoluciones en caliente a quienes entren en territorio español a nado sin traspasar ninguna barrera se reforzó la presencia de la Guardia Civil ante «un hipotético incremento» de llegadas irregulares por esta vía con 70 efectivos. Tras los hechos sucedidos el 30 de julio se desplegaron otros 250 miembros del Instituto Armado y 300 policías nacionales hasta contar con un aplantilla de 1.600 efectivos.
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