Uno de los mejores negocios de Microsoft, en los últimos años, ha estado en la nube. Su plataforma Azure se ha convertido en una de las divisiones de mayor crecimiento, sobre todo con el auge de la inteligencia artificial y su acuerdo como proveedor de infraestructura de OpenAI.
Surface RTX Spark Dev Box monta los últimos chips de NVIDIA, capaces de alcanzar un petaflop (mil billones de operaciones por segundo) y 128 GB de memoria unificada
Uno de los mejores negocios de Microsoft, en los últimos años, ha estado en la nube. Su plataforma Azure se ha convertido en una de las divisiones de mayor crecimiento, sobre todo con el auge de la inteligencia artificial y su acuerdo como proveedor de infraestructura de OpenAI.
Pero su último ordenador Surface, que la compañía ha presentado en el discurso inaugural de la conferencia para desarrolladores Build, parece ignorarlo por completo. El Surface RTX Spark Dev Box es una caja compacta pensada para que los programadores entrenen, ajusten y ejecuten modelos de inteligencia artificial sobre su mesa, sin mandar nada a la nube. Es el segundo dispositivo de una nueva generación de Surface. Esta semana Microsoft también ha mostrado el Surface Laptop Ultra, un portátil de alto rendimiento, equipados con los nuevos chips de Nvidia para informática personal. La diferencia, sin embargo, es evidente. Mientras el Laptop Ultra es un portátil pensado para profesionales creativos y desarrolladores, este es un equipo de sobremesa diseñado casi en exclusiva para la IA local.
En el corazón del equipo está el RTX Spark, el «superchip» que NVIDIA enseñó esta misma semana y que combina una GPU Blackwell con una CPU Grace y arquitectura ARM, conocida por su bajo consumo. La cifra que Microsoft y Nvidia no se cansan de repetir es la de que se trata de un procesador con un petaflop (mil billones de operaciones por segundo) de potencia de cálculo. En este equipo vendrá acompañado además por 128 GB de memoria unificada.
Esta cifra es importante porque hasta ahora, en la mayoría de PC, la memoria ha estado dividida. El procesador principal, la CPU, tenía la suya y el coprocesador para tareas video, la GPU, una reserva independiente. El RTX Spark fusiona CPU, GPU y memoria en una sola pieza con un único depósito compartido, un modelo similar al que Apple sigue desde hace años con sus procesadores M. Eso permite cargar modelos de más de 120.000 millones de parámetros directamente en la máquina, que suele usar los núcleos de GPU para tareas de inteligencia artificial por su capacidad de calculo vectorial y paralelo. Sin esa memoria, un trabajo así obligaba a alquilar servidores en la nube.
El diseño se aleja de otras propuestas similares de terceros fabricantes. El chasis del Surface RTX Spark Dev Box está fabricado en aluminio y funciona como disipador, con mil rejillas de ventilación dispuestas en cuadrícula y que recuerdan a la parte superior de una consola Xbox Series X. Trabaja con un margen térmico sostenido de unos 100 vatios, por encima de los 45 a 80 vatios de los portátiles que montan el mismo chip, lo que le permite aguantar mejor en tareas intensivas.
El equipo llegará con un Windows 11 Pro configurado de fábrica para desarrolladores, con una barra de tareas simplificada, modo de ‘no molestar’ activado y PowerShell 7 como terminal por defecto. Por debajo, el subsistema de Linux (WSL 2) viene preparado con acceso a la GPU y soporte para CUDA, una tecnología de aceleración de cálculo de NVIDIA, y traerá instalados de serie Visual Studio Code, GitHub Copilot, Git, Python y Node.js.
A esto, Microsoft añadirá su propio ecosistema de herramientas de IA y un enfoque de seguridad que apunta a las empresas, como cifrado BitLocker, Microsoft Defender e integración con Entra ID e Intune para gestionar flotas de equipos.
Lo que Microsoft no ha dicho todavía es cuánto costará. El Dev Box parece estar en el rango de prestaciones del DGX Spark de NVIDIA y el Ryzen AI Halo PC de AMD, ambos en torno a los 3.700 euros, antes de impuestos, al cambio, así que es razonable esperar una cifra parecida. Llegará este año, pero solo en Estados Unidos.
Tecnología – Píxel
