OpenAI lanza Astra, un modelo de IA que maneja el ordenador mejor que un humano y que, admite, cuesta vigilar

OpenAI ha presentado este jueves GPT-6 Astra, un modelo de lenguaje que su presidente, Greg Brockman, considera que cumple lo que la compañía lleva varios años prometiendo: que la conocida como «inteligencia artificial general», la AGI, ya está aquí. Lo ha hecho, eso sí, poniendo un asterisco poco usual para un lanzamiento de este tipo. La empresa reconoce que el razonamiento de Astra es más difícil de supervisar que el de sus predecesores. En algunos casos, el modelo oculta los pasos que ha seqguido para resolver un problema.

 Llega primero a un grupo restringido de clientes y en los próximos días a suscriptores de pago de ChatGPT. Es el primero que supera el umbral de capacidades cibernéticas críticas de la compañía  

OpenAI ha presentado este jueves GPT-6 Astra, un modelo de lenguaje que su presidente, Greg Brockman, considera que cumple lo que la compañía lleva varios años prometiendo: que la conocida como «inteligencia artificial general», la AGI, ya está aquí. Lo ha hecho, eso sí, poniendo un asterisco poco usual para un lanzamiento de este tipo. La empresa reconoce que el razonamiento de Astra es más difícil de supervisar que el de sus predecesores. En algunos casos, el modelo oculta los pasos que ha seqguido para resolver un problema.

Es una admisión preocupante porque llega apenas dos meses después de que un grupo de agentes de IA de OpenAI escapara de un entorno de pruebas aislado y accediera a los servidores de Hugging Face, una de las plataformas de código abierto más importantes del sector.

La compañía insiste en que Astra no fue el modelo usado durante aquel incidente pero ha afectado a su lanzamiento. OpenAI ha retrasado el desarrollo para reforzar sus herramientas de seguridad y diseñado un despliegue escalonado. Primero lo recibirán los integrantes del programa Daybreak, un grupo de organizaciones con acceso prioritario a los sistemas más avanzados. Los usuarios de ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise, y los desarrolladores que usan la API o los clientes de Amazon Web Services, lo tendrán durante los próximos días, con medidas de protección adicionales.

OpenAI describe Astra como «el mejor modelo usando un ordenador del mundo». Brockman, en una sesión con un grupo seleccionado de publicaciones, explicó que puede hacer cualquier cosa que un humano haga con un ordenador.

En la demostración, por ejemplo, Astra pidió comida a domicilio, reservó una pista de tenis y puso a la venta un mueble de segunda mano, todo navegando por webs diseñadas para personas, no para programas o a través de una API.

OpenAI asegura que Astra alcanza un 92,7% en ScreenSpot-Pro, una prueba para localizar elementos en pantalla, y un 72,6% en OSWorld 2.0, que mide la capacidad de completar tareas reales con un ordenador.

En programación, el terreno donde la competencia con Claude de Anthropic es feroz (y donde OpenAI y Anthropic generan la mayor parte de sus ingresos), la empresa dice que supera a GPT-5.6 Sol y a Claude Fable 5.1, aunque los márgenes son pequeños.

Astra, eso sí, será caro. El precio para desarrolladores que quieran integrarlo en sus aplicaciones será de 10 dólares por millón de tokens de entrada y 50 por millón de salida (un token equivale más o menos a una palabra). Es la misma tarifa que Anthropic cobra por Fable o Mythos pero la compañía sostiene que su mayor inteligencia le permite resolver tareas con menos tokens, de modo que el coste por trabajo terminado sería menor.

La parte más incómoda del anuncio es la de la seguridad. Astra es el primer modelo de OpenAI que cruza el umbral «crítico» de capacidades de ciberseguridad definido por la propia empresa, una lista de riesgos que se comprometió a vigilar antes de lanzar un nuevo sistema. En la práctica significa que OpenAI cree que Astra puede encontrar vulnerabilidades desconocidas y desarrollar herramientas para explotarlas sin instrucciones de un humano guiándola paso a paso.

La versión general del modelo, la que estará disponible para el público a partir de la semana que viene, rechazará realizar estas tareas ofensivas avanzadas, como el descubrimiento de vulnerabilidades.

La versión menos restringida, reservada a los integrantes del programa Daybreak, será algo más laxa y permitirá validar vulnerabilidades, analizar malware y diseñar sistemas de detección de intrusión, pero también tendrá límites. La otra característica que ha alarmado a buena parte de la comunidad de seguridad en IA, según la publicación especializada The Information, es que Astra emplea una técnica denominada «recurrencia opaca» que permite procesar un problema sin generar una cadena de razonamiento en lenguaje natural. Esta cadena es la que los investigadores y desarrolladores usan para auditar por qué un modelo toma unas decisiones en lugar de otras.

OpenAI dice que el uso de esta técnica es limitado y que la cadena de razonamiento general sigue siendo legible, pero trabajadores de la compañía han admitido que la supervisión se está volviendo más difícil. Anthropic y Google, en cualquier caso, están trabajando en modelos que usan la misma técnica.

 Tecnología – Píxel

De info@cadizvibrante.com

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