World, el proyecto de identificación de Sam Altman, ahora te permitirá saber si tu cita de Tinder es con un humano

A medida que la IA avanza, saber que al otro lado de una conversación o un texto hay una persona real se ha vuelto un problema tan filosófico como técnico. Tools for Humanity, la empresa detrás del proyecto World (antes conocido como Worldcoin) y fundada por Sam Altman (responsable de OpenAI), cree tener una solución. Desde hace años ofrece algo parecido a un certificado de identificación humana a cualquiera que esté dispuesto a escanear su iris.

 El piloto funcionó bien y ahora la verificación llega a mercados globales. Los perfiles de usuarios verificados mostrarán un distintivo que certifica que hay un ser humano detrás, no un bot o una cuenta falsa  

A medida que la IA avanza, saber que al otro lado de una conversación o un texto hay una persona real se ha vuelto un problema tan filosófico como técnico. Tools for Humanity, la empresa detrás del proyecto World (antes conocido como Worldcoin) y fundada por Sam Altman (responsable de OpenAI), cree tener una solución. Desde hace años ofrece algo parecido a un certificado de identificación humana a cualquiera que esté dispuesto a escanear su iris.

World (antes conocido como Worldcoin) y fundada por Sam Altman (responsable de OpenAI), cree tener una solución. Desde hace años ofrece algo parecido a un certificado de identificación humana a cualquiera que esté dispuesto a escanear su iris.

El servicio ha resonado sobre todo entre los usuarios de criptomonedas, en parte porque esta identificación queda asociada también a una cadena de bloques o blockchain, la misma tecnología que hace posible monedas digitales como Bitcoin, Tether o Worldcoin, la criptomoneda asociada al proyecto.

Ahora tendrá aplicaciones también en webs más más comunes. Esta semana Tools for Humanity ha anunciado una serie de acuerdos con Zoom, DocuSign, Tinder, Okta, Shopify o Coinbase, entre otras, para integrar el sistema de verificación de identidad, World ID, en sus respectivos servicios.

La tecnología central de World ID sigue siendo el Orb, un dispositivo esférico que escanea el iris del usuario y lo convierte en un identificador criptográfico único y anónimo. Lo que la distingue de otros sistemas de verificación de identidad es la promesa de poder confirmar que, cuando se usa ese identificador, quien está al otro lado es un humano real pero sin revelar quién es ese humano.

El caso de uso más evidente entre los nuevos anuncios es el de Tinder. La app de citas ya había probado el sistema World ID en Japón el año pasado. El piloto funcionó bien y ahora la verificación llega a mercados globales. Los perfiles de usuarios verificados mostrarán un distintivo que certifica que hay un ser humano detrás, no un bot ni una cuenta falsa.

Zoom integrará el sistema también para autenticar a los participantes en videollamadas y blindarse frente a los conocidos como deepfakes. Es una preocupación que ha crecido en el ámbito empresarial porque ya hay casos documentados de ejecutivos suplantados mediante vídeo generado por IA en llamadas de trabajo. DocuSign, por su parte, usará World ID para asegurarse de que quien firma un contrato digital es una persona real y no un agente automatizado.

La empresa también anuncio la semana pasada Concert Kit, una herramienta que permite a los artistas reservar un número determinado de entradas de concierto exclusivamente para humanos verificados, con el objetivo de frenar a los bots de reventa. Es compatible con Ticketmaster y Eventbrite. 30 Seconds to Mars y Bruno Mars son algunos de los artistas que se han sumado al programa para sus próximas giras.

Pero conforme evolucionan las herramientas de inteligencia artificial, al proyecto World le ha surgido un nuevo problema. ¿Qué ocurre cuando un humano quiere realizar una tarea de forma legítima pero a través de un agente de IA como OpenClaw? Una nueva función, llamada delegación agéntica, permitirá que un usuario vincule su World ID a un agente concreto, de forma que los sitios web sepan que detrás de las acciones automatizadas hay una persona real que las ha autorizado. Okta está desarrollando esta infraestructura en colaboración con World, aunque el sistema todavía está en fase beta.

World, no obstante, lleva años con el mismo cuello de botella. Para obtener la verificación de máxima seguridad hay que ir físicamente a un punto donde haya un Orb y dejarse escanear los ojos. Es un proceso que ha limitado su crecimiento. La compañía cuenta con unos 17,9 millones de usuarios registrados globalmente.

Para tratar de eliminar esa fricción, ha diseñado un sistema por niveles. La verificación con Orb sigue siendo el estándar más robusto, pero ahora existe una capa intermedia basada en el escaneo NFC del chip de un documento oficial de identidad, como un pasaporte, y otro nivel aún más bajo que simplemente requiere una foto del rostro. Aunque estos sistemas no tienen las mismas garantías, son igualmente privados por defecto. Los desarrolladores que integren WorldID podrán elegir el nivel de seguridad que necesitan según su caso de uso. Tinder, por ejemplo, no necesitará el mismo nivel de certeza que DocuSign.

La compañía ha anunciado también que expandirá su red de Orbs en Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, con el objetivo de que la mayoría de residentes tenga uno a menos de diez minutos de su domicilio o lugar de trabajo. También ha lanzado un servicio de verificación a domicilio en algunas regiones.

 Tecnología – Píxel

By info@cadizvibrante.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts