Huawei MatePad Pro Max: la tableta más fina convierte el bloqueo de Android en una anécdota

He pasado las últimas semanas usando la Huawei MatePad Pro Max como mi tableta principal. Mi dispositivo habitual para trabajar es un iPad Pro, así que cuando digo mi tableta principal, a todos los efectos, quiero decir mi dispositivo principal, con permiso del móvil. Para quienes busquen un resumen rápido, empezaré por el final: esto es lo más cerca que ha estado Huawei de fabricar un competidor real del iPad Pro o de las Galaxy Tab S de gama alta. No por potencia bruta (que no va mal), sino sobre todo por la calidad de construcción y su pantalla.

 Con una pantalla OLED de 13,2 pulgadas, 509 gramos de peso y 4,7 milímetros de grosor, la nueva tablet de Huawei llega a España por 1.299 euros (1.199 en la promoción de lanzamiento)  

He pasado las últimas semanas usando la Huawei MatePad Pro Max como mi tableta principal. Mi dispositivo habitual para trabajar es un iPad Pro, así que cuando digo mi tableta principal, a todos los efectos, quiero decir mi dispositivo principal, con permiso del móvil. Para quienes busquen un resumen rápido, empezaré por el final: esto es lo más cerca que ha estado Huawei de fabricar un competidor real del iPad Pro o de las Galaxy Tab S de gama alta. No por potencia bruta (que no va mal), sino sobre todo por la calidad de construcción y su pantalla.

Mi tesis, después de varias semanas, es que lo que pensaba que iba a ser su punto débil, el famoso bloqueo de Android, se puede burlar con relativa comodidad y al final he encontrado una tableta profesional que se mide cara a cara con lo mejor del mercado. También comparte límites. Como el resto de tabletas del mercado está lastrada por un catálogo de aplicaciones escaso comparado con un ordenador convencional y un entorno operativo que tiende a tener más restricciones que Windows o MacOS.

Coger esta tablet por primera vez desconcierta. Tiene una pantalla de 13,2 pulgadas, casi tanta superficie como un portátil de catorce pulgadas, y sin embargo pesa 509 gramos y mide 4,7 milímetros de grosor. Para hacerse una idea, es más fina que la mayoría de los móviles que llevamos en el bolsillo y pesa menos que muchas tabletas de diez pulgadas. Huawei presume de que es la tableta de más de 13 pulgadas más fina y ligera del mercado.

Lo lógico sería esperar que algo tan delgado diera cierta sensación de fragilidad pero no es el caso. El chasis de aleación de aluminio incorpora una estructura interna con vigas de refuerzo que, según la compañía, mejora un 60% la resistencia a la flexión frente a la MatePad Pro de 13,2 pulgadas del año pasado. Es la primera tablet en obtener la certificación TÜV Rheinland para dispositivos ultrafinos, un sello que aquí significa básicamente que puedes meterla en una mochila sin preocuparte de que se arquee. La unidad que he probado es azul, el único color que llega a España, y tiene un acabado trasero iridiscente que cambia de tono según le da la luz.

Pero si hay una razón para comprar esta tablet, es la pantalla. Es una OLED de 13,2 pulgadas con resolución 3K (3.000 x 2.000 píxeles, 273 ppp), 144 Hz de refresco, HDR y un brillo máximo de 1.600 nits.

Huawei ha reducido los marcos a 3,55 milímetros, lo que deja una relación pantalla-cuerpo del 94%. El resultado, en la práctica, es que la imagen parece flotar sobre el cristal. Es una gozada.

Esos 3.000 x 2.000 píxeles dan un formato de 3:2, una proporción más cuadrada que el 16:10 habitual en Android. En horizontal es un acierto. El 3:2 es un buen compromiso para trabajar, ofrece más altura útil para documentos y webs y se siente cercano a una hoja de papel, algo coherente con la vocación creativa del aparato. En vertical se vuelve un poco alargada comparada con las tabletas de formato 4:3 pero es manejable.

Lo que de verdad la distingue es el tratamiento PaperMatte. Es un acabado mate, antirreflejos, grabado a nanoescala sobre el panel OLED, y resuelve el problema crónico de cualquier pantalla brillante, que es el sol. La he usado en una terraza a mediodía sin tener que buscar sombra ni subir el brillo al máximo, algo impensable con la mayoría de tabletas. A cambio, como toda superficie mate, sacrifica una pizca de viveza en los colores y atrae algo más las huellas, pero el intercambio merece la pena. Para leer, dibujar o trabajar durante horas, es la pantalla más cómoda que he tenido entre manos.

El corazón es el procesador Kirin T93 Pro, acompañado de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Huawei promete un 20% más de rendimiento global y una mejora del 30% en la disipación de calor respecto al modelo del año pasado, pero no pude probar esa tableta así que no puedo confirmarlo. Lo que sí puedo decir es que todo va increíbleblemente fluido y, tal vez más importante, la tableta apenas se calienta incluso con juegos de alta demanda gráfica.

Dicho esto, las pruebas de rendimiento sitúan a los Kirin algo por debajo de los chips de Apple y de los Snapdragon de los buques insignia de Samsung. No es algo que tenga un impacto directo en el día a día para la mayoría de los casos de uso, pero en tareas de edición pesada de vídeo y otras aplicaciones creativas puede notarse algo más lenta.

La batería cumple. Los 9.760 mAh dan para una autonomía que Huawei cifra en 13,6 horas de vídeo y que en mi uso real se traduce en dos o tres días de jornadas normales sin enchufarla. El sonido, con seis altavoces y una unidad de graves de cuatro drivers, es sorprendentemente contundente para algo tan fino. La cámara trasera de 50 megapíxeles es competente, pero como es habitual, algo que tiende usarse poco en tabletas.

Y llegamos al problema que desde hace cinco años acompaña a todos los productos de Huawei. La compañía sigue sin tener acceso oficial a los servicios de Google, así que la MatePad Pro Max funciona con el sistema operativo HarmonyOS y, de fábrica, no trae la Play Store.

Durante años esto fue un argumento de peso para no recomendar los dispositivos. Hoy ya no lo es tanto, y esa es quizá la parte más interesante de mi experiencia con ella. La evolución de Huawei en este terreno ha sido notable. Su propia tienda, AppGallery, ha crecido, pero lo decisivo está fuera de ella. Con Aurora Store (un cliente alternativo y de código abierto para la Play Store) pude instalar la práctica totalidad de las aplicaciones que uso a diario en cuestión de minutos y sin necesidad de cuenta de Google. MicroG, un proyecto de código abierto, ha conseguido llevar muchos de los servicios y librerías propietarias de Google también a estos dispositivos.

No todo es perfecto. Algunas apps con verificación de seguridad estricta pueden resistirse. Pero la sensación general es la de una plataforma que ha aprendido a convivir con su castigo en lugar de limitarse a sufrirlo y en la que cuesta encontrar aplicaciones no compatibles. Prácticamente la totalidad de la Play Store se puede instalar de una forma u otra.

A ese ecosistema propio Huawei le ha sumado herramientas que justifican por sí solas la tablet para cierto público. GoPaint, su aplicación de dibujo, ha mejorado y compite de tú a tú con lo mejor de Android para ilustración. Huawei Notes va mucho más allá de una libreta digital, con conversión de manuscrito a texto y funciones inteligentes. Combinadas con el M-Pencil Pro y la pantalla PaperMatte, convierten a esta MatePad en una de las mejores opciones del mercado para quien dibuja o toma notas a mano.

El M-Pencil Pro merece un aparte, sobre todo porque entra de regalo en la promoción de lanzamiento. Huawei ha cambiado el cuerpo cilíndrico de siempre por uno hexagonal y redondeado que, al girarlo entre los dedos, varía el grosor del trazo como haría un pincel real. Tiene una latencia que sobre la pantalla apenas se percibe, y Huawei le atribuye más de 10.000 niveles de presión (hasta 16.384 en las tabletas compatibles, como esta). Trae tres puntas intercambiables (dibujo, escritura y caligrafía fina), un botón en el extremo para abrir Notas de un toque y un gesto de pellizco que despliega un menú radial dentro de GoPaint y otras aplicaciones. Se carga e imanta a la tablet sin cables. Es, sin discusión, uno de los mejores lápices que se pueden comprar fuera del Apple Pencil Pro.

Huawei insiste en vender esta tablet como un equipo del nivel de un PC, y la experiencia se acerca con el teclado Glide Keyboard, de seis filas, recorrido de 1,8 milímetros, panel táctil amplio, ranura oculta para el lápiz digital y una bisagra magnética que abre tablet y teclado de un solo gesto. La función Live Multitask permite gestionar hasta tres ventanas a la vez con fluidez. En España este teclado viene incluido de serie, lo cual se agradece.

Pero el límite de tres ventanas, una multitarea menos pulida y una integración entre teclado, ratón y aplicaciones que se queda a medias delatan que esto sigue siendo Android (o un sucedáneo) sobre una pantalla grande, no un ordenador. El iPad Pro también sufre un poco de eso y por supuesto también el resto de tabletas Android del mercado. La MatePad Pro Max es una tableta excelente que coquetea con la productividad, pero no un PC.

La Huawei MatePad Pro Max está disponible en España desde el 24 de junio por 1.299 euros, con stock a partir del 8 de julio. Hasta el 31 de julio, una promoción de lanzamiento descuenta 100 euros (dejándola en 1.199) y añade de regalo el M-Pencil Pro, doce meses de protección de pantalla y dos servicios de limpieza.

No es barata porque ya va quedando poco dentro de la electronica y la informática que lo sea, y sigue arrastrando una etiqueta de proscrita que puede incomodar a quien no quiera complicarse instalando apps por la puerta de atrás. Pero después de casi un mes con ella, mi conclusión es que Huawei ha dejado de pedir disculpas por su situación para empezar a sacarle partido. Quien busque una pantalla bonita, un diseño fino y una buena herramienta para dibujar, tiene aquí un candidato difícil de ignorar. El verdadero techo de esta MatePad ya no es el veto de Google, que se sortea sin demasiado drama, sino el de un Android (y HarmonyOS) que sobre una tableta todavía no sabe comportarse del todo como un ordenador, a pesar de que el hardware está al más alto nivel.

 Tecnología – Píxel

De info@cadizvibrante.com

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