A pesar de los embargos y obstáculos, Huawei lleva años construyendo uno de los catálogos de relojes inteligentes más completos del mercado. Dentro de ese catálogo, la familia Watch Fit se ha convertido en su producto más reconocible. Es un reloj de esfera cuadrada que, visto de reojo, cualquiera confundiría con un Apple Watch, pero que cuesta menos de la mitad y no obliga a tener un iPhone en el bolsillo, aunque es compatible con él.
He pasado un mes con el nuevo reloj deportivo de Huawei. Por 279 euros tiene pantalla de zafiro, diez días de autonomía y pagos NFC. Funciona tanto con Android como con iOS
A pesar de los embargos y obstáculos, Huawei lleva años construyendo uno de los catálogos de relojes inteligentes más completos del mercado. Dentro de ese catálogo, la familia Watch Fit se ha convertido en su producto más reconocible. Es un reloj de esfera cuadrada que, visto de reojo, cualquiera confundiría con un Apple Watch, pero que cuesta menos de la mitad y no obliga a tener un iPhone en el bolsillo, aunque es compatible con él.
El Watch Fit 5 Pro, disponible en España desde el pasado mayo por 279 euros, es la versión más ambiciosa de esa fórmula. Lo he probado durante el último mes y frente a sus predecesores ofrece un pantalla más grande y brillante, materiales de más calidad, nuevas métricas deportivas y, por fin, pagos desde la muñeca con NFC. La pregunta es si esa suma de mejoras incrementales basta para justificar los 100 euros que lo separan del Watch Fit 5 estándar y si, para un usuario de iPhone como yo, merece la pena frente a los Apple Watch, que aunque son más caros se integran mejor en el ecosistema.
La comparación con el Apple Watch no es casual. El Fit 5 Pro mantiene la caja rectangular de esquinas redondeadas, la corona giratoria en el lateral y un peso de apenas 30,4 gramos, pero esta generación estrena una pantalla AMOLED de 1,92 pulgadas rodeada de marcos de 1,8 milímetros. El resultado es que el 83% del frontal es pantalla, protegida además por un cristal de zafiro, un material habitual en relojería de lujo por su resistencia a los arañazos pero poco frecuente en esta franja de precio.
El panel alcanza 3.000 nits de brillo máximo, la misma cifra que el Apple Watch Ultra 3 (un reloj que cuesta el triple) y adopta tecnología LTPO con frecuencia de refresco variable entre hasta 60 Hz. En la práctica, las animaciones son fluidas cuando se usa el reloj y que la pantalla apenas consume energía cuando está en reposo mostrando la hora. Se lee bien al aire libre, incluso con luz del sol directa.
Si hay un argumento de venta claro frente a Apple, Samsung o Google, es la autonomía. Huawei promete hasta 10 días de uso ligero y 7 de uso típico gracias a una batería de 471 mAh. En mis pruebas aguantó más de ocho días de uso mixto llevándolo puesto casi las 24 horas. Forzando el GPS y varios entrenamientos intensivos, con pantalla siempre encendida, la cifra se acerca más a los cinco días.
Aún así, es impresionante. Un Apple Watch o un Pixel Watch obligan a pasar por el cargador prácticamente cada noche o cada dos. Aquí una hora de ejercicio con GPS consume alrededor de un 4% de batería, y la carga completa se resuelve en unos 60 minutos, aunque el cargador incluido en la caja es algo grande y utiliza una conexión USB-A.
El apellido Pro se justifica sobre todo en el apartado deportivo. Además de los más de 100 modos de entrenamiento habituales de otros relojes de la marca, el Fit 5 Pro hereda funciones de modelos más avanzados como métricas más completas de ciclismo con potencia y cadencia virtuales, modo de trail running con navegación y datos de desnivel, mapas de más de 17.000 campos de golf o buceo libre hasta a 40 metros de profundidad. También estrena detección de caídas con aviso a contactos de emergencia (aunque no he conseguido forzar que salte) y mis entrenamientos en el gimnasio no son tan extremos como los que permite el reloj.
En salud, la lista de funciones también es larga. Tiene electrocardiograma, análisis de arritmias certificación en Europa, cálculo de rigidez arterial, saturación de oxígeno en sangre, seguimiento del estrés, del ciclo menstrual y hasta del estado de ánimo. La novedad más interesante es la monitorización de la respiración durante el sueño, que se suma a un registro de fases y a la detección automática de siestas, aunque esta última todavía flaquea, en mi experiencia.
El punto débil de Huawei, aquí, es el software que rodea al reloj. La aplicación Huawei Health ha mejorado mucho y el catálogo de apps de terceros crece, pero sigue muy lejos de lo que ofrecen Apple, Samsung o Google. No hay versión con conectividad LTE y los pagos NFC, la gran novedad, llegan con matices. Funcionan de forma similar a la que usa Garmin, con una aplicación que no está tan bien integrada como las carteras digitales de Apple o Google.
En general, viniendo de un Apple Watch, esa sensación es frecuente. Al no estar tan bien integrado con el sistema operativo del teléfono, la experiencia es un poco más aspera y menos completa. He echado en falta, por ejemplo, poder desbloquear el Mac de forma automática, la sincronización de los modos de no molestar y otros detalles secundarios pero que contribuyen a hacer la vida más fácil.
Nada de eso invalida el conjunto, en cualquier caso. Por 279 euros, el Watch Fit 5 Pro ofrece la mejor combinación de pantalla, autonomía y seguimiento deportivo que puede encontrarse hoy en un reloj de formato cuadrado que no sea de Apple. Para quien busque su primer reloj deportivo serio, o quiera escapar de la tiranía de la carga diaria, difícilmente encontrará algo con más funciones por este precio.
Tecnología – Píxel
