El escritor gaditano Jesús Relinque se inspira en el paisaje de Grazalema para dar vida al pueblo ficticio de su nueva novela, un thriller de terror maridado con el folclore de nuestra provincia
El escritor gaditano Jesús Relinque gana el premio The El escritor gaditano Jesús Relinque se inspira en el paisaje de Grazalema para dar vida al pueblo ficticio de su nueva novela, un thriller de terror maridado con el folclore de nuestra provincia
El escritor gaditano Jesús Relinque gana el premio The
Desde el comienzo de su carrera literaria –que no fue ayer–, el escritor gaditano Jesús Relinque siempre lo ha tenido claro, “Cádiz, a pesar de la cara más comercial y luminosa que todos conocemos, es fuente inagotable para las sombras y el misterio”. Así lo ha demostrado regalándonos historias –La llave de los misterios, La ciudad oscura, Los jinetes del sueño…– arraigadas en leyendas urbanas de la ciudad que lo vio nacer y, ahora, con La casa hueca, su última novela, con una inmersión en el folk horror, eso sí, como siempre con acento de Cádiz.
“Me gusta traerme el género a lo que conozco, a lo cercano y, en este caso, nuestra provincia tiene lugares y un folclore que, al menos en mi imaginación, tiene componentes misteriosos o, directamente, terroríficos”, explica el autor que hace su primera incursión en el terror rural llevando a una desgastada pareja –ella, actriz; él, escritor de novelas de terror– hasta un pueblo ficticio cuyo paisaje está inspirado en Grazalema.
Y no, nada tiene que ver con el temporal que tan cruelmente castigó al pueblo blanco gaditano hace unos meses. “Efectivamente, la novela –que ha salido a la venta este 1 de abril– está escrita desde hace más de dos años, pero ni la historia tiene que ver nada con eso. Realmente, la chispa con el paisaje de Grazalema surgio hace cinco años cuando fui a pasar unos días con mi novia y con unos amigos. Enseguida nos dimos cuenta de que es un lugar muy especial, es el mejor ejemplo de un pueblo blanco, sus calles estrechas, la gastronomía y, sobre todo, el bosque, el pinsapar, eso lo hace un lugar magnífico, con mucho encanto para el thriller y el misterio”, argumenta Relinque que decidió tomar todos esos elementos para dar vida al pueblo al que está ligado Esteban Rey (E. Rey) –“sí, el homenaje a Stephen King está cantado”– y al que regresa con su pareja Lucía “para terminar de escribir su última novela con la que espera conseguir un éxito similar a su gran obra, La casa hueca”.
El juego de espejos metaliterario con el lector está servido, pero también con el propio mundillo literario. “No, no tiene mucho de autobiográfica, pero sí es una novela donde cabe la autocrítica a los escritores, a las pamplinas que a veces tenemos, las manías, y a cómo afecta a los que nos rodean eso de estar en nuestra propia dimensión, en demasiadas ocasiones, durante el proceso creativo”, señala.
De hecho, la carga protagónica de esta novela ni siquiera la lleva el escritor, sino Lucía, esa actriz “malhablada, harta de Esteban, harta del lugar donde éste la ha llevado y harta de todo” que es la voz en primera persona que narra la novela al lector y que será la encargada de emprender una investigación en la que contará con la inestimable ayuda de Gloria, “una guía turística que conoce en el café del pueblo”.
Y es que, si definitivamente algo diferencia a Grazalema del municipio inventado por Relinque es que los habitantes del enclave de ficción “son unos cabroncetes”. “No, para nada son tan hospitalarios y tan buena gente como las gentes de Grazalema. Tiene que ser así porque ahí reside el misterio, a Lucía le dicen constantemente la frase ‘No eres bienvenida aquí’ y empieza a ver cosas que no encajan mucho. La gente se comporta de una manera extraña. Ella intenta comentar esto con su pareja, pero él es muy inaccesible, lo que te decía de los escritores que están a lo suyo y les importa poco lo que pasa en la realidad, pero cuando consigue que le haga caso él le cuenta que en esa casa, que es de su familia desde hace años, desapareció un niño…”
Los sucesos del pasado, el propio libro de La casa hueca que en tiempos escribió Esteban y un paisaje donde la presencia del buitre negro también cobra cierta importancia van tejiendo este thriller donde, además, caben elementos propios de la historia y el folclore de nuestra rica provincia. “Como el pueblo es inventado me he permitido el lujo de entretejer ahí la figura de las cobijadas de Vejer, que es una imagen brutal, que nada tiene de terrorífica a priori, pero a la que yo le he sacado un reflejo oscuro. Ese traje castellano que llevaban las mujeres para protegerse del calor con manta y sallo negro que les cubría todo el cuerpo excepto el ojo izquierdo… Esa imagen es muy impactante y tenía que estar en esta historia”, adelanta.
Una historia, La casa hueca (la que firma Relinque), que se pone de largo este 11 de abril –cumpleaños de su autor– en Huelva, en el marco del festival Atlántida, y que en Cádiz se presentará el día 24, a las 19.00 horas, en la Biblioteca Pública Provincial, y el 29 en la Librería Plastilina, también a las siete de la tarde. Además, Jesús Relinque también estará con esta novela editada por el sello Maniac en la Casa del Libro de Bahía Sur (17 de abril) ; en Rita’s Bookshop (San Fernando, 25 de abril) y en Barcelona, en la Feria de Sant Jordi, el tradicional día 23 de abril. “Yo sólo espero que la gente la disfrute mucho”, desea el escritor que también verá publicada (por Libros de la Herida) a final de año una novela (todavía sin título) de zombies pero enclavada en el mundo del Carnaval gaditano y que tiene en marcha otro proyecto “sobre la crónica negra de Cádiz” con la editorial Kaizen.
Diario de Cádiz – Cádiz
