Las claves para que las sirenas se escuchen en Cádiz si llega un tsunami

Desde la forma de instalar las bocinas hasta los decibelios de potencia para que funcione la alerta ante tsunamis
Las sirenas de alerta de tsunami suenan en Cádiz: es una prueba Desde la forma de instalar las bocinas hasta los decibelios de potencia para que funcione la alerta ante tsunamis
Las sirenas de alerta de tsunami suenan en Cádiz: es una prueba  


El ensayo auditivo de las sirenas instaladas en tres puntos de Cádiz, para comprobar si se escuchaban en caso de una alerta por tsunami en la ciudad, constató que hay que darle una vuelta a su funcionamiento, más allá de incrementar el número de aparatos instalados en la localidad.


Visto (escuchado) lo ocurrido, ingenieros expertos en telecomunicaciones, comentan a este diario que para que un sistema sonoro de alarma funcione de la forma adecuada, es decir: que se entere toda la población, no basta con acumular sirenas. Lo esencial es instalarlas de la forma adecuada, a la altura adecuada, en el edificio adecuado, en el espacio urbano adecuado y, sobre todo, con la potencia adecuada para hacer audible el aviso.


Por lo pronto, la propia ubicación de las bocinas en los mástiles que las sustentan reducen su efectividad. Así, las que han sonado en Cádiz se han situado verticales cuando, dicen los expertos, lo lógico es instalarlas de manera horizontal. ¿Y por qué?


Las bocinas deben estar horizontales para evitar la pérdida de sonido. De esta forma se cubre, en clave sonora, 90 grados del espacio. Por el contrario, instaladas de forma vertical (como ocurrió con las que funcionaron hace unos días) cada bocina solo cubre 50 grados de superficie. Y, además, es necesario, se indica desde los expertos consultados, entre tres o cuatro sirenas por partir para así cubrir los 360 grados del espacio sonoro.


Si esta es una medida de obligado cumplimiento para este sistema de alarma, otro aún más importante es la potencia sonora de las bocinas. No sirve de nada ubicarlas de forma adecuada si después no se escuchan, que es lo que pasó hace unos días en la mayor parte de la ciudad.


En este caso, la fuerza del equipo se atiende según sus decibelios. A más decibelios, más potente es el mensaje.


La potencia se mide por dBA, que tiene en cuenta la sensibilidad del oído humano para las distintas bandas de frecuencia. ¿Y cuáles eran los decibelios de las sirenas instaladas en los tres puntos de la ciudad?


El Ayuntamiento, a preguntas de este periódico, no aclara este punto ya que se limita a aportar los watios de los equipos, 600 por sirena. Pero los watios, sean muchos o pocos, no tienen nada que ver con la presión sonora, que no es otra que la potencia con la que llega el sonido al ciudadano.


Indican los ingenieros que lo adecuado es un nivel sonoro entre 120 y 140 dBA. Son decibelios a los que se llega, por ejemplo, en un concierto de rock en directo, y se acerca al sonido del despegue de un avión.


Menos decibelios haría inservible este sistema de alarma ciudadana. Con 100 dBA ya nos quedamos con el sonido de un concierto en un recinto cerrado o el motor de una motocicleta sin silenciador. Por encima, ya con 180 decibelios, nos metemos en una explosión de un artificio.


Como ejemplo muy reconocible para los vecinos de Cádiz, es el sonido que podemos escuchar cuando los grandes cruceros turísticos parten del muelle gaditano alcanzan, aproximadamente, los 140 decibelios. Suenan y se oyen muy bien.

 Diario de Cádiz – Cádiz

De info@cadizvibrante.com

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