«Me ha sorprendido el número 8, no sé cómo se llama. ¡Madre mía, de dónde sale ese muchacho!». La reacción de Luis Enrique al partido que Azzedine Ounahi hizo contra España en Qatar volvió a hacerse viral cuando el jugador se convirtió de nuevo en protagonista en una Copa del Mundo marcando dos de los tres goles que clasificaron a Marruecos para cuartos de final.
Con el Girona esta temporada ha marcado cinco goles, los mismos que en los últimos tres años. En el Mundial firma un doblete que no lograba desde 2022
«Me ha sorprendido el número 8, no sé cómo se llama. ¡Madre mía, de dónde sale ese muchacho!». La reacción de Luis Enrique al partido que Azzedine Ounahi hizo contra España en Qatar volvió a hacerse viral cuando el jugador se convirtió de nuevo en protagonista en una Copa del Mundo marcando dos de los tres goles que clasificaron a Marruecos para cuartos de final.
Manteado por sus compañeros, Ounahi apareció en una cita internacional después de una temporada en el Girona en la que se esperaba más. Cinco goles marcó que no sirvieron para evitar un doloroso descenso que le abre las puertas a buscar equipo. No quiso hacerlo antes del Mundial, se la jugó y puede que le salga perfecto. Hasta ayer en Houston, el último gol de Ounahi fue el 21 de abril ante el Betis, en una campaña con el lastre de varias lesiones musculares. Eso sí, fueron más que en las dos temporadas anteriores en el Marsella, donde marcó dos en la 23/24, y en su cesión al Panathinaikos, donde hizo otros dos.
El marroquí, que está siendo pieza indiscutible en la mediapunta para Mohamed Ouahbi, no lograba un doblete desde 2022 y no marcaba con su selección desde octubre de 2024, ante el Congo durante la clasificación para la Copa África.
Su desempeño, con la ayuda de Hakimi y Brahim, para sacar a Canadá del torneo le valió la elección como mejor jugador del partido y él se acordó entonces del Rey de Marruecos, Mohamed VI, que les envió un mensaje tras la victoria. «Quiero darle las gracias por su apoyo, sin su respaldo y su visión de fútbol no habríamos llegado hasta aquí«, dijo el jugador. «Sabemos lo importante que es el fútbol para el pueblo marroquí y le devolveremos el cariño en el terreno de juego», aseguró.
No dudó en reconocer, como su compañero Bouaddi, las dificultades que les creó Canadá. «Tuvimos dificultades para sacar el balón jugado desde atrás, nos presionaban y sufrimos bastante. En la segunda parte, el cuerpo técnico nos dio soluciones a ese problema. Estos partidos nos ayudan a seguir progresando», desveló.
Protagonista fue también Brahim Díaz que, en su debut en este Mundial, ya suma cuatro asistencias en cinco partidos. «Es un sueño estar aquí, en cuartos de final y ayudar al equipo. La mentalidad que hemos demostrado en la segunda parte dice mucho de la mentalidad de este equipo de cara a lo que nos va a venir», reconoció el madridista sin elegir entre Francia o Paraguay, «aunque en Francia tengo compañeros que me gustaría ver», se limitó a decir con la boca pequeña. Porque Marruecos quiere ese desafío.
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