El incendio que afecta a Burgohondo (Ávila) desde el pasado 22 de julio entra este lunes en su duodécima jornada en una situación «favorable» y «estable», «sin saltos fuera del perímetro y sin llama viva», según ha informado el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, tras la reunión matinal del CECOPI (Centro de Coordinación Operativa Integrado Provincial).
El dispositivo mantiene diecisiete medios en la zona para extinguir puntos calientes en un perímetro que ya supera las 50.000 hectáreas arrasadas
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El incendio que afecta a Burgohondo (Ávila) desde el pasado 22 de julio entra este lunes en su duodécima jornada en una situación «favorable» y «estable», «sin saltos fuera del perímetro y sin llama viva», según ha informado el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, tras la reunión matinal del CECOPI (Centro de Coordinación Operativa Integrado Provincial).
Hernández ha explicado que la noche ha transcurrido «sin sobresaltos», favorecida por un descenso de las temperaturas y un incremento de la humedad. No obstante, ha reconocido que es probable que a lo largo del día se produzcan reactivaciones, las cuales, «en principio, serán cada vez de menor intensidad» y el dispositivo espera atender «rápidamente».
Este fuego mantiene el Índice de Gravedad Potencial (IGR) en el nivel 2, el máximo autonómico, por lo que se mantienen las sesiones del CECOPI. El incendio ya ha arrasado más de 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor de la historia de España, y ha carbonizado una gran superficie arbolada de alto valor ecológico, incluida la Reserva Natural del Valle de Iruelas, que alberga una de las mayores colonias de buitre negro de Europa.
Este lunes permanecen en la zona diecisiete medios aéreos y terrestres con la principal tarea de localizar puntos calientes para eliminarlos, enfriar el perímetro y las zonas que «están todavía con mucha temperatura», junto a labores de vigilancia activa.
«La bajada precisamente de estas temperaturas y también el aumento de la humedad son condiciones que favorecen el tener el incendio, más pronto que tarde, controlado y poder plantear en las jornadas subsiguientes una bajada del nivel de peligrosidad«, ha concluido el delegado territorial.
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